La Junta Interventora designada por Sudeban (
totalmente improvisada) para analizar la situación financiera (
el gran guiso) de Stanford Bank en Venezuela y establecer un precio base de esa institución que representa el 0,2 por ciento del total de las captaciones del público (10.000 ahorristas, 15 oficinas y 400 millones de bolívares fuertes en activos financieros), tiene instrucciones de Fogade, Ministerio de Finanzas, BCV y de la propia Sudeban (
principales organismos rectores de guisos y estafas en venezuela) de acelerar todas las gestiones necesarias para vender ese banco a través de una subasta lo más pronto posible.
Las autoridades financieras venezolanas (
mi comandante) temen que, de prolongarse la intervención a puertas cerradas, se produzcan situaciones de molestia, preocupación y desconfianza en los depositantes y ahorristas de otros bancos, lo que podría perjudicar al (
super estable) sistema financiero nacional.
Aunque el Stanford Venezuela no ha reportado (
no se han hecho publicos) problemas financieros, la debacle del Stanford Financial Group, especialmente en su sede de Antigua y Barbuda, creó una “corrida” en Venezuela y en otros países latinoamericanos como México, Panamá y Colombia.
Esa institución financiera, que en Venezuela atendía clientes A y B, (
puros bolsas ingenuos) no despierta mayor interés para los grupos financieros venezolanos, porque la esencia del negocio radicaba en (
el guiso) gestionar transferencia y depósitos de clientes venezolanos con cuentas en el exterior hacia la sede de Antigua, que ofrecía tasas de interés cercanas al 8% (
cualquier vaina en $ por encima del 5% metale el ojo), muy por encima de otras instituciones en el exterior, especialmente a raíz del crash inmobiliario y financiero en EE.UU. Se estima que los depósitos de venezolanos (
vivos) en Antigua superan los 3.000 millones de dólares y en corrillos financieros se comenta con insistencia cuánto perdieron algunos personajes vinculados a
negocios con el gobierno (
con el de lusinchi) e incluso funcionarios (
policiales??) en ejercicio. El año pasado, la policía financiera de la isla estaba investigando a un ex ministro de Finanzas de Venezuela (en esta administración) para indagar de dónde había sacado 29 millones de dólares (
producto de su trabajo honesto) que había transferido a las arcas del Stanford.
La noticia del desfalco originada en EEUU agarró desprevenidos a los directores del banco en Venezuela, entre los que se encuentran Fernández Martínez Mottola (ex ministro de
Transporte y Comunicaciones de CAP II), Hugo Faría y Oscar Taylhardat, (
tres tristes tigres comen trigo en el trigal)que desconocían la actividad del volcán subterráneo que se activó en la isla antillana.
Las autoridades (
que nada tienen que ver con el guiso) de la Superintendencia de Bancos conversaron con los directivos de la Asociación Bancaria Nacional para trazar estrategias (
esto pa mi, esto pa ti) conjuntas y blindar al resto del (
guiso) sistema financiero nacional. En estas conversaciones se ofreció el banco para que sea adquirido por algún grupo financiero a través de una subasta (
transparente).
En medios bancarios se especuló en un principio que el Stanford Venezuela podría ser adquirido por Ricardo Fernández, (Confederado) que recientemente adquirió los bancos de Eligio Cedeño (Bolívar Banco y Banpro), sin embargo, fuentes cercanas al empresario comentaron a DINERO Express que “por ahora (
citando a mi comandante), no están interesados en otros bancos”.
Ahora se habla que podría ser adquirida por Victor Vargas (BOD), pero este banquero está
esperando el resultado (
terminar de cagar los churupos) de las negociaciones del gobierno para adquirir el Banco Venezuela, en el que todavía está interesado; también se comenta que habría una oferta del Grupo de servicios financieros BBO y otra de Gonzalo Tirado, ex presidente del Stanford en Venezuela.
vía dinero express